47 comunidades indígenas y 22 unidades de conservación podrían ser gravemente afectadas por la industria del petróleo en la Amazonía.
La deforestación y las amenazas a los pueblos tradicionales han aumentado drásticamente en los últimos años, y es muy probable que las cifras aumenten aún más con la falta de aplicación de leyes y la concesión de tierras para la extracción de petróleo y la minería en territorios sagrados.
Desde 2015, 350.org trabaja en la defensa del Amazonas. Ese mismo año, logró prohibir la extracción de petróleo y gas de esquisto en el Valle de Juruá, e impidió a Petrobras llevar a cabo cualquier actividad relacionada con la industria, incluso si se trataba de simplemente de sobrevolar o investigar.
Aún así, la lucha debe continuar. El próximo 4 de diciembre, la Agencia Nacional de Petróleo y Gas de Brasil (ANP) realizará otra subasta de combustibles fósiles, que incluirá territorios indígenas y unidades de conservación.
¡Necesitamos detenerlos!
El desmantelamiento de las políticas ambientales tiene consecuencias muy graves para todo el mundo, porque al deforestar y conceder tierras para la extracción de petróleo y la minería, además de perjudicar a miles de familias locales, contribuye en gran parte al calentamiento global y al cambio climático.
El informe del IPCC de 2018 advirtió que la Tierra no debería sobrepasar los 1,5 grados, ya que esto traería consecuencias climáticas extremas y muchas comunidades se verían afectadas.
Por esta razón, ¡proteger a los territorios sagrados como la Amazonía es protegernos a todos!
DIGÁMOSLE NO A LA EXPLORACIÓN DE PETRÓLEO Y GAS EN LA AMAZONÍA
47 comunidades indígenas y 22 unidades de conservación podrían ser gravemente afectadas por la industria del petróleo en la Amazonía.
La deforestación y las amenazas a los pueblos tradicionales han aumentado drásticamente en los últimos años, y es muy probable que las cifras aumenten aún más con la falta de aplicación de leyes y la concesión de tierras para la extracción de petróleo y la minería en territorios sagrados.
Desde 2015, 350.org trabaja en la defensa del Amazonas. Ese mismo año, logró prohibir la extracción de petróleo y gas de esquisto en el Valle de Juruá, e impidió a Petrobras llevar a cabo cualquier actividad relacionada con la industria, incluso si se trataba de simplemente de sobrevolar o investigar.
Aún así, la lucha debe continuar. El próximo 4 de diciembre, la Agencia Nacional de Petróleo y Gas de Brasil (ANP) realizará otra subasta de combustibles fósiles, que incluirá territorios indígenas y unidades de conservación.
¡Necesitamos detenerlos!
El desmantelamiento de las políticas ambientales tiene consecuencias muy graves para todo el mundo, porque al deforestar y conceder tierras para la extracción de petróleo y la minería, además de perjudicar a miles de familias locales, contribuye en gran parte al calentamiento global y al cambio climático.
El informe del IPCC de 2018 advirtió que la Tierra no debería sobrepasar los 1,5 grados, ya que esto traería consecuencias climáticas extremas y muchas comunidades se verían afectadas.
Por esta razón, ¡proteger a los territorios sagrados como la Amazonía es protegernos a todos!